Estudios Geológicos, Vol 59, No 1-4 (2003)

Paleontologia y bioestratigrafia del mioceno continental de la Cuenca de Calatayud (Zaragoza): nuevos yacimientos de micromamiferos


https://doi.org/10.3989/egeol.03591-4102

C. Sesé
Departamento de Paleobiología. Museo Nacional de Ciencias Naturales., España

Resumen


Se dan a conocer cinco nuevos yacimientos de micromamíferos de la cuenca de Calatayud: Vilueña, Torralba de Ribota 8, Montón, Armantes 14 y Belmonte, que abarcan un período comprendido entre el Mioceno inferior y el superior. En las asociaciones faunísticas de micromamíferos de los cuatro primeros yacimientos, hemos determinado la línea evolutiva de las especies: Megacricetodon primitivus-collongensis- crusafonti del Mioceno medio, lo que nos ha permitido situarlas con gran precisión bioestratigráfica. El yacimiento bioestratigráficamente más antiguo es el de Vilueña, en el que está presente la especie Megacricetodon primitivus que es característica de las zonas C y D1 correspondientes, respectivamente, al Aragoniense inferior y medio. En Torralba de Ribota 8, la asociación de Megacriceton primitivus-collongensis y Fahlbuschia koenigswaldi es característica de la zona D del Aragoniense medio. En Montón se encuentra la forma de transición Megacricetodon collongensis-crusafonti, característica de las zonas F y G1 del Aragoniense superior. En Armantes 14 está la especie Megacricetodon crusafonti que es característica de la zona G2 del Aragoniense superior. Finalmente en el yacimiento de Belmonte, la presencia del múrido Progonomys hispanicus indica su edad del Vallesiense superior, en la zona J caracterizada por dicha especie. Desde un punto de vista paleoambiental y paleoclimático, durante el Aragoniense inferior y medio, la presencia en las asociaciones de Vilueña, Torralba de Ribota 8 y Montón de ardillas terrestres, atribuibles al género Heteroxerus, y glíridos del género Microdyromys que no están ligados a un clima húmedo, así como el carácter termófilo del glírido del género Microdyromys y del cricétido del género Fahlbuschia, hacen suponer la existencia de un medio abierto y un clima relativamente seco y cálido (Daams et al., 1988; Daams y Van der Meulen, 1984; Van der Meulen y Daams, 1992). En la asociación del Aragoniense superior de Armantes 14, sin embargo, ya aparece un glírido considerado de clima húmedo, como el género Muscardinus, y no se constata la presencia de ardillas terrestres, habiéndose interpretado esta edad como relativamente más húmeda que la precedente (Daams et al., op.cit.). La transición de las faunas del Mioceno medio al Mioceno superior en la cuenca de Calatayud (representada esta última edad por la asociación faunística del Vallesiense superior del nuevo yacimiento de Belmonte) corrobora también en esta área la existencia de un cambio faunístico con la desaparición de los taxones de cricétidos que tuvieron una gran expansión y evolución durante el Mioceno medio, frente a la llegada de nuevos inmigrantes como los múridos, representados por el género Progonomys. Estos hechos se han interpretado como resultado de un cambio climático hacia unas condiciones relativamente más secas, que continuaron durante todo el Mioceno superior, y más frías (Daams et al., op.cit.).

Palabras clave


Yacimientos; micromamíferos; cuenca de Calatayud; bioestratigrafia; paleoclimatología

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